Si la ansiedad empieza a condicionar tu trabajo, tus decisiones o tu bienestar, no significa que estés fallando.
La ansiedad no es el final de tu historia. Es el inicio de un cambio que podemos trabajar juntas.
Imagina poder seguir con tu trabajo o tus estudios sin que tu salud o tus relaciones paguen el precio. Sin vivir al límite ni evitar situaciones por miedo a fallar, a bloquearte y quedarte en blanco o a ser juzgada, a que vuelva el pánico. Renunciar a tus proyectos no tiene que ser el precio de vivir tranquila. La ansiedad no tiene por qué romper tus sueños.
Volver a concentrarte, tomar decisiones con calma y claridad y terminar el día con la sensación de que has hecho suficiente. Desconectar de tus pensamientos recurrentes para dormir toda la noche sin despertarte con palpitaciones pensando en lo que quedó pendiente. Sentir que descansas de verdad y que tu energía vuelve a ti.
Imagina poder entrar a una reunión, a un examen o hacer una presentación sin ese temor constante a quedarte en blanco, perder el control o tener una crisis de pánico.
Recuperar la tranquilidad de saber que puedes sostener lo que venga y confiar en que tu mente y tu cuerpo responderán al reto.
Imagina sentirte valiosa pase lo que pase o lo que piensen los demás, tomar decisiones con seguridad, decir no a lo que te perjudica y tratarte con el respeto y la amabilidad.
Afrontar tu jornada laboral o académica sintiendo que lo que haces es suficiente y no venirte abajo cuando fallas o falla tu proyecto.
Soy psicóloga de profesión, pero sobre todo de vocación. Elegí este camino porque creo firmemente que sin salud mental trabajar, mantener relaciones sanas, educar a los hijos o sacar adelante un proyecto vital se vuelve mucho más difícil. Acompañar a las personas a recuperar ese equilibrio es, para mí, un verdadero sentido de vida.
En los últimos años me he interesado especialmente por el autismo femenino en la edad adulta. He visto de cerca lo doloroso que puede ser pasar años sin entender qué te ocurre, sin recursos que alivien tu día a día y acumulando diagnósticos confusos o tratamientos que no funcionan porque no responden a lo que realmente necesitas.
Por eso pongo todo mi conocimiento, sensibilidad y experiencia al servicio de mujeres valientes que buscan comprenderse a sí mismas y vivir su condición con orgullo, serenidad y confianza.
Trabajo siempre poniendo a la persona en el centro y desde un enfoque neuroafirmativo. Aunque me muevo en el paradigma cognitivo-conductual, estoy convencida de que la terapia no es “café para todos”: cada proceso debe adaptarse a la historia, la forma de sentir y la neurodivergencia de cada persona.
Mi terapia te ayudará a entender tu mente, aceptar tu autenticidad y crear relaciones donde no tengas que camuflarte para ser amada y valorada.
Las sesiones duran 50 minutos.
Siempre sabrás qué esperar: son estructuradas, con un ritmo claro y sin sorpresas. Y lo más importante, usamos lo que de verdad te ayuda a ti.
¿Te atreves a empezar a vivir la vida que mereces, con calma, fortaleza y siendo tú misma?
Pensaba que no tenía arreglo. Desde pequeña me he sentido diferene, la rara. Aquí estoy aprendiendo que soy estupenda tal como soy. No me malinterpretes, no me he vuelto una egocéntrica. Pero mis rarezas ya no me parecen un problema y estoy dejando de fingir y de sentirme mal si no le gusto a todo el mundo. Y curiosamente, ahora me llevo mejor con la gente del trabajo.
Me costaba mucho ir a trabajar, me encanta mi trabajo, pero estoy en una de esas oficinas que en las que hay muchas personas y hablan a la vez. Por las noches llegaba a casa fatal, súper cansada. Si no hubiese aprendido cómo explicarle a mi jefe mi diagnóstico y pedir las adaptaciones que necesitaba, habría tenido que dejar el trabajo.
Llevo mucho tiempo así y sabía que tenía que hacer algo, pero entre los peques y el trabajo, parecía que nunca era el momento. Ahora que ya vamos por la cuarta sesión, la terapia se ha convertido en mi cita imprescindible, jeje. Es muy importante cuidarme, para poder cuidar y eso antes no lo entendía.
Lo sé. A veces parece que todo lo urgente ocupa todo el espacio. Y tú… quedas para después. ¿Pero qué coste tiene seguir así durante más tiempo? ¿Merece la pena priorizarte durante un tiempo para tener una vida mejor y estar mejor para las personas que quieres? No necesitas parar el mundo para cuidarte. Solo empezar a darte un lugar. Aunque sea pequeño.
¿Lo has intentado varias veces y nada ha cambiado?
Es fácil pensar que el problema eres tú, que no puedes mejorar. Tal vez, en otras ocasiones falló el enfoque, el momento, el ritmo o la falta de apoyo.
Pero, ¿sabes qué? Todo el mundo tiene la capacidad de mejorar y tú también puedes. Solo necesitas empezar de otra forma y con otra estrategia. Te mereces otra oportunidad.
Invertir en ti cuesta, sobre todo si no estás acostumbrada a hacerlo.
Pero…¿cuánto te está costando seguir así?
Fatiga, ansiedad, relaciones que duelen, decisiones que no llegan…
Buscar ayuda no es un lujo, es una necesidad que también mereces cubrir.
Sin salud mental, el resto de las áreas de tu vida no pueden funcionar bien.
No necesitas ser experta. Si puedes hacer una videollamada, ya tienes lo básico.
Y si no, lo resolvemos juntas.
La terapia online es eficaz, funciona.
Y además te permite estar en tu entorno, sin desplazarte, con más intimidad y flexibilidad.
Lo importante no es saberlo todo, sino sentir que este espacio es para ti.
Ese día te escucharé con calma, sin juicios. Te haré algunas preguntas para comprender bien tu historia, cómo estás ahora y qué necesitas.
Esto nos ayudará a entender desde dónde partes y hacia dónde te gustaría ir.
Te daré mi mirada profesional: te explicaré cómo veo lo que te está pasando, qué enfoque creo que puede ayudarte y cómo sería el proceso. Y podrás preguntarme lo que necesites: esto va de ti.
Si al acabar sentimos que encajamos, seguiremos caminando juntas.
Y si no es así, también estará bien. Tú decides.
La duración de una terapia no tiene por qué ser larga. Dependerá de lo que estés viviendo, de lo que te gustaría conseguir y de tu ritmo. A veces, una sola sesión puede ayudarte a ver las cosas con más claridad o sentir algo de alivio. Otras veces, se necesita un acompañamiento más largo.Hay quien viene con un tema muy concreto, lo trabajamos, y no necesita seguir. Y hay quien necesita ir paso a paso, integrando cambios poco a poco.
Y si en algún momento sentimos que el proceso no está avanzando como debería, me comprometo a ser honesta contigo, proponerte alternativas o derivarte a quien pueda ayudarte mejor. Tu bienestar está por encima de todo.
Usaremos la plataforma que te resulte más cómoda. Normalmente, las videollamadas de Whatsapp es la opción más habitual, por que son muy fáciles de usar y sólo necesitas el móvil, pero también podemos usar Zoom, Google Meet o Teams.
Puedes pagar por bizum o por transferencia.
Para confirmar la cita, el abono debe realizarse con al menos 24 horas de antelación.
Esta medida me permite organizar la agenda de forma responsable y asegurar que ese espacio pueda estar disponible para otra persona que lo necesite, en caso de que no puedas asistir, ofreciendo el mejor servicio posible.
Cada sesión tiene una duración de 50 minutos.
La primera sesión es clave: nos permitirá conocernos, entender qué te preocupa y qué te gustaría conseguir. A partir de ahí, definiremos juntas la frecuencia más adecuada.
Lo ideal es empezar con sesiones semanales, ya que permiten avanzar con mayor estabilidad y continuidad. Aun así, si por tus circunstancias necesitas otro ritmo (quincenal, por ejemplo), lo hablaremos y encontraremos la opción que mejor se ajuste a ti.
Copyright © 2025 Ester Tórtola López l Políticas de Privacidad
THIS SITE IS NOT A PART OF THE FACEBOOK WEBSITE OR FACEBOOK INC. ADDITIONALLY, THIS SITE IS NOT ENDORSED BY FACEBOOK IN ANY WAY. FACEBOOK IS A TRADEMARK OF FACEBOOK, INC. ESTA PÁGINA NO FORMA PARTE DE FACEBOOK. ADEMÁS, ESTA PÁGINA NO ESTÁ AVALADA POR FACEBOOK. FACEBOOK ES UNA MARCA REGISTRADA DE FACEBOOK, INC.